
Cada año aumenta la recogida de este tipo de aparatos ya que la venta continua de móviles nuevos relega a un cajón a los viejos, que se van acumulando, y llega un momento en que hay que deshacerse de ellos. Los especialistas en el reciclaje de este tipo de terminales los separan entre los que funcionan y los que no, y estos últimos entre los que se pueden reparar y los que van directamente a reciclaje para reutilizar sus componentes y materiales.
Reciclar un móvil viejo cuesta menos de un euro, incluido el transporte, almacenamiento, recogida… Un euro que muchas veces se transforma en acciones solidarias, enviando estos móviles ya reparados a países en desarrollo como Kenia, India, Sudáfrica, etc, en los que establecer vías de comunicación baratas resulta muy necesario.
Teniendo en cuenta que en España hay más teléfonos móviles que ciudadanos y que la gran mayoría guarda en casa terminales que ya no utiliza, el reciclaje de estos resulta necesario. Tanto para donarlo a una ONG como para, simplemente, deshacerte de los residuos tóxicos que produce, todo son buenas razones para reciclar tu viejo móvil.