
A pesar de este “toque de atención” los precios de las conexiones a Internet de banda ancha en España siguen disparados, en comparación con los que tienen nuestros vecinos europeos. Aunque desde Bruselas aseguran que las prácticas de Telefónica a día de hoy no vulneran las normas de competencia y que no se ha recibido ninguna denuncia al respecto, aunque sí numerosas quejas por parte de los ciudadanos.
Este posicionamiento de la CE responde a una interpelación escrita enviada por el eurodiputado belga Ivo Belet, donde preguntaba cuáles eran los recursos que dispone la Comisión para conseguir una bajada de precios e indemnizaciones por los precios injustos, si es necesario.
Pero por más quejas que lancen ciudadanos, competidores y hasta eurodiputados, los precios de la banda ancha en España siguen por las nubes, y no parece que tengan ningún motivo para bajar. Por supuesto, luego resultará extraño que la banda ancha tenga poca penetración en nuestro país.