
La Comunidad de Madrid anunció recientemente la posibilidad de instalar camaras de videovigilancia dentro de los taxis para garantizar la seguridad de los choferes, ante el incremento de los delitos dentro de estos medios de transporte privados.
Ante esta situación, varias asociaciones como Jueces para la Democracia han advertido que la instalación de camaras de videovigilancia en los taxis "puede ser conflictiva" y jurídicamente "complicada" pues, si se generaliza, podría "afectar al derecho a la intimidad y a la propia imagen".
El portavoz de la asociación, Jaime Tapia, declaró a los medios locales que es necesario hacer “un estudio exhaustivo” sobre este sistema de videovigilancia dentro de los taxis y establecer algunas normas, como por ejemplo el tiempo que deberán conservar grabadas estas imágenes.
En este sentido, aclaró que la videovigilancia en general "ya de por si genera conflictos entre el derecho a la privacidad y la seguridad", una "invasión en la esfera privada" que actualmente "está admitida más o menos por parte del ciudadano", reconoció.