
El ritmo de vida actual provoca que, en muchas ocasiones, no haya nadie en el hogar familiar durante todo el día. Por esa razón, nos gustaría saber si ocurre alguna cosa en nuestra casa cuando nosotros no estamos. La videovigilancia permite saber, en todo momento, lo que está ocurriendo en nuestro hogar.
Así, la videovigilancia nos permite, entre otras cosas, recibir avisos de actividades, como por ejemplo la llegada o salida de terceros (como la asistenta, por ejemplo) o de familiares (hijos, padres, etc.) a la vivienda.
La videovigilancia también nos da la posibilidad de recibir avisos de ausencia de actividad si se queda alguien en la vivienda, sin realizar ninguna actividad en un periodo de tiempo determinado, que puede ser un síntoma de que algo no va bien.
La manera de recibir estos avisos captados por el sistema de videovigilancia suele ser de dos tipos. Por un lado, mediante mensajes de texto o mensajes hablados, para avisar de la conexión o desconexión de alarma, accesos a zonas específicas controladas por videovigilancia, etc. Por otro lado, también se pueden recibir estos avisos con imágenes enviados como MMS, películas grabadas guardadas en el video, streaming al móvil o e-mail, etc., según una programación horaria escogida por el usuario.
También podemos programar nuestro sistema de videovigilancia para que monitorice la vivienda en tiempo real de forma local mediante un ordenador con conexión a Internet. Así, podemos ver en tiempo real las imágenes captadas por el sistema de videovigilancia, a través de las cámaras distribuidas por distintas zonas del hogar.