
China tendrá la red de videovigilancia más grande del mundo una vez que culmine la instalación de las camaras en varias ciudades principales de este país.
Recientemente, comenzó la instalación de unas 20.000 camaras de videovigilancia en el puerto de Shenzhen, una ciudad de más de 12 millones de habitantes, ubicada cerca de los límites con Hong Kong. La idea es brindar mayor seguridad y control en esta ciudad tan poblada.
Las cámaras de videovigilancia tendrán la capacidad de reconocer automáticamente los rasgos de aquellas personas que son sospechosas para los cuerpos de seguridad, además de detectar cualquier acto vandálico.
Actualmente, Shenzen cuenta ya con unos 180.000 circuitos de videovigilancia controlados por agencias estatales que ofrecen información a los servicios de seguridad, en caso de que se presente alguna incidencia o cuando se esté buscando a algún delincuente.