El número de alarmas conectadas con la policía han crecido un 294%
Las cifras no dejan lugar a dudas: cada vez estamos más preocupados por nuestra seguridad y la de nuestras familias, de ahí que optemos por empresas privadas y sistemas tecnológicos y presenciales innovadores, que conviertan el hogar en una fortaleza inaccesible.
Unos datos que no se corresponden a la inseguridad ciudadana real, puesto que en los últimos seis años la tasa de criminalidad ha ascendido en un 2% mientras que el número de alarmas en negocios y domicilios durante este mismo periodo de tiempo se ha incrementado en un 294%.
Carlos Lles, sociólogo y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid indica que vivimos una época de “obsesión securitaria”: “la gente tiene miedo a ser atracada o que asalten su vivienda en plena noche”, una idea mucho más presente en los países de la zona mediterránea y del este, en relación a los del norte y centro europeos, cuando en realidad los índices de delincuencia más altos son en estos últimos.
Aunque en un primer momento se podría pensar que otra de las razones es la desconfianza en las instituciones, e España, la Policía es una de las más valoradas por encima de los políticos, el Parlamento o la Iglesia.