
Según el estudio “Índice de Riesgo 2009” elaborado por Intrum Justitia, en la actualidad las pérdidas por impagos en el sector de los servicios profesionales en Europa duplican al perjuicio sufrido por el resto de sectores, siendo la diferencia entre ellos de un 4,7% frente al 2,4% de media, respectivamente.
En dicho sector, los pagos a 30 días han disminuido un 23% en 2009, respecto al año anterior. Por servicios profesionales se entienden, abogados, arquitectos, ingenieros, psicólogos… y demás profesiones. Por tanto el 48% del total de facturas se pagan en un plazo menor o igual a 30 días, el 37% de los pagos se realizan entre los 30 y 90 días y el 15% de las facturas se saldar a partir de los 90 días.
Luis Salvaterra, director general de Intrum Justitia Ibérica, dice que "la relación poco frecuente que las empresas de servicios profesionales mantienen con sus clientes es una de las principales causas de la mala situación del sector". Hay tres tipos de pagadores, el sector público, las empresas y los consumidores.
El sector público es quien más tarde realiza los pagos y los consumidores son quienes primero pagan sus deudas. Esta situación es difícil ya que dificulta la supervivencia de los servicios profesionales, porque éstos deben pagar sus impuestos y tasas a tiempo, pero a ellos las administraciones públicas no les pagan dentro de plazo.