
Según abogados de esta empresa, muchos españoles aún no saben que todos los contratos que fijen un precio previo con revisión según el IPC son susceptibles de ser revisados. En Derecho de Familia, la bajada del IPC también puede afectar a la variación anual de las pensiones, aunque dependerá de cómo esté redactado el convenio o, en su caso, de lo que indique la resolución judicial.
Los inquilinos, que podrían ejercer su derecho a revisar a la baja la cuota correspondiente del alquiler, ateniéndose a las cláusulas de su contrato, este es el caso más práctico de revisión del IPC negativo. Un IPC negativo también tendría trascendencia jurídica en muchos contratos cuyos precios están sujetos a su variación, por ejemplo, los contratos de mantenimiento de instalaciones domésticas, el mantenimiento de ascensores de comunidades de propietarios, o en servicios relacionados con el ocio como los gimnasios.
También se ven afectados por esta situación "sin precedentes" los contratos entre empresas. Según explica Legálitas el IPC negativo afecta a la revisión de las pensiones y a los complementos a mínimos de las mismas, e incide como parámetro en las negociaciones colectivas de las que surgen los acuerdos de revisión salarial.