
A estas reclamaciones le siguen las que tienen que ver con bienes tangibles, con 98 reclamaciones. También hay que destacar las que tienen que ver con automóviles, talleres y concesionarios, con electrodomésticos, servicios técnicos e imagen y sonido.
Por el contrario, los sectores que menos reclamaciones han recibido han sido los de espectáculos, Administración Pública, profesionales liberas y Correos, Telégrafos y Mensajería.
Desde 2003 hasta 2006, el número de reclamaciones sobre empresas de telefonía y compañías eléctricas se ha ido incrementando progresivamente, hasta llegar al punto de multiplicarse por más de diez el año pasado.
El incremento progresivo de las reclamaciones se explica porque existe una mayor concienciación de los ciudadanos respecto a los derechos como consumidores.