
Con más de 40 años de fórmulas similares a su espalda, la hipoteca inversa gana terreno ahora, en época de crisis. En 2009 se contrataron 2700 hipotecas de este tipo, frente a las 2500 del año anterior, y el importe medio de dichas operaciones fue de 350.000 euros.
El planteamiento de la hipoteca inversa es teóricamente bastante sencillo. Una persona mayor, más de 65 años, que tiene una falta de recursos monetarios a final de mes, pero que es propietaria de una vivienda a la que le puede sacar partido. Mediante la hipoteca inversa el dueño del inmueble recibirá una cantidad mensual de dinero durante unos determinados años, cargada en contra del valor de la vivienda, pero éste en ningún caso perderá la propiedad hasta su fallecimiento.
Una vez fallecido el titular, los herederos podrán elegir entre asumir la deuda contraÃda con el banco para quedarse con la titularidad la vivienda o venderla y pagar la cantidad abonada por el banco.
Este producto puede ser bastante acertado para cubrir las necesidades de una determinada parte del mercado, el cliente vive mejor y con mayor capacidad económica pero sin deshacerse necesariamente de su casa. Además la gran cantidad de población mayor de 65 que tiene nuestro paÃs asegura un gran campo de negocio para los bancos.