
Con las continuas bajadas del Euribor estos últimos meses, el 95% de los hipotecados españoles deberían haberse beneficiado de una rebaja considerable en su hipoteca, pero más de la mitad de ellos tienen una hipoteca con “cláusula suelo” que impide que el tipo final aplicado al cliente sea igual que el índice de referencia de su hipoteca. Es decir, por mucho que baje el Euribor (índice de referencia de la gran mayoría de hipotecas en nuestro país), el tipo aplicado nunca se rebajará paralelamente llegado a un determinado umbral, al suelo de la hipoteca.
Aunque legal, esta cláusula siempre ha estado rodeada de polémica y ha sido considerada por muchos organismos como abusiva, por su falta de reciprocidad, por aumentar artificialmente los intereses hipotecarios y por la falta de transparencia de los bancos, que no siempre informan adecuadamente a los interesados.
Según un informe de FACUA-Consumidores en Acción, más la mitad de hipotecas tiene este tipo de cláusulas, que oscilan entre el 1,25% y el 4,95% y que encarecen una hipoteca media hasta 2000 euros anuales.
Los bancos que aplican este tipo de cláusulas se amparan en la legalidad y la "negociabilidad" de dicha cláusula, y también en la existencia de su opuesto la “cláusula techo” que limita el tipo de referencia máximo al que se pagará la hipoteca. Pero ni que decir tiene que la cláusula suelo puede ser mucho más perjudicial que beneficiosa la cláusula techo, a la que nunca se llega.
Ante este panorama, FACUA insta al Gobierno a que proteja a los usuarios y a que deje de mirar a otro lado ante estas prácticas que benefician sólo y de forma abusiva a la banca. Por su parte, Izquierda Unida presentará ante el Congreso una proposición no de ley para que se ponga fin a estas cláusulas suelo, ya que la consideran una “mala práctica bancaria” y desequilibrada en sus conprestaciones.
La solución de momento: informarse bien de lo que se quiere contratar y mirar con mil ojos todas las cláusulas antes de firmar.