
Tener una cuenta nómina es una opción que está siendo utilizada por más de la mitad de los trabajadores en España. Pero como toda decisión financiera hay que tomar en cuenta sus ventajas y desventajas.
Primero, es aconsejable comparar los beneficios que ofrece cada banco o caja, ya que cada vez hay más pluralidad en este servicio. Muchas entidades “enganchan” a los nuevos clientes ofreciéndoles regalos el primer año que mantengan domiciliada su nomina, sin embargo, hay que considerar si esos obsequios valen la pena por encima de la rentabilidad que ofrece.
Una de las promociones que más suenan en los medios es la que hacen casi todas las entidades de la “comision cero” por el hecho de domiciliar la nomina, y en algunos ofrecen devolver un porcentaje a final de año del total de los recibos domiciliarios. Esto es importante aclararlo al momento de concretar una domiciliación, pues se trata de términos aún novedosos que no han sido del todo explicados y establecidos.
Las entidades también ofrecen anticipos de nómina en caso de que se requiera urgentemente de una cantidad de dinero, aunque las cantidades suelen ser mínimas. No obstante, es importante destacar que en algunos casos pueden cobrar intereses por ese anticipo, por lo que es indispensable conocer a fondo las condiciones.
Aunque no es un inconveniente muy común, en algunos casos es mucho el tiempo que tarda en hacerse efectiva la transferencia que hace la empresa en la que se trabaja en la cuenta nómina del empleado, ya que eso depende de los sistemas que maneje el banco o caja al momento de traspasar dinero de una entidad a otra.
En general, son más los beneficios que los perjuicios que tiene el hecho de domiciliar su cuenta, en especial, por la seguridad que representa el hecho de que el dinero del salario llega a una cuenta, sin que el empleado haya tenido manejar efectivo o haya tenido que ir a un banco a cobrar un cheque. Lo importante es saber sopesar las ventajas que ofrecen las diversas entidades y la rentabilidad real que representa.