
La acumulación de deudas aunado con la constante subida de los tipos de interés, ha hecho que muchas familias españolas se hayan acogido a la ley que les permite aplazar sus pagos para después reducirlos al sentirse "agobiadas" por tantos compromisos financieros, según la información divulgada recientemente por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En el año 2006, unas 53 familias apelaron a este recurso judicial por tantas deudas acumuladas que han ido creciendo al mismo ritmo que han subido los intereses que amenazan con seguir incrementando. Tan sólo en el primer trimestre de este año, otros 20 españoles decidieron declararse no aptos para asumir sus deudas y pidieron a las autoridades que les otorgaran este derecho de poder suspenderlos.
Las proyecciones para los próximos meses es que esta ley tenga más adeptos, y no sólo por la amenaza que implican las variaciones de los tipos de interés, sino porque muchos españoles están conociendo cada día más los beneficios de esta norma.
Las familias que cada vez más se acogen a esta norma con aquellas conformadas por parejas jóvenes con máximo un hijo o con proyecciones a ser padres en un futuro no muy lejano. El desequilibrio se presenta cuando uno de ellos deja de trabajar --por diversas razones-- y tiene que ser una sola la persona que deba asumir todas las deudas. Mientras la persona encuentra trabajo y se reajusta nuevamente la situación económica familiar, puede pasar un período en el que tienen que saldar las deudas anteriores y los créditos que han tenido que socilicitar, lo que los pone al borde de entrar en la lista de impagados.
Aunque las familias representan apenas el 8 por ciento de los casos, los procesos han mostrado un significativo aumento todos los años. El resto son empresas que han acumulado gran cantidad de deudas. En el año 2006 unas 853 apelaron por esta norma para poder aplazar sus pagos y llegar a un acuerdo con sus proveedores.