
El número de establecimiento financieros de creditos rapidos ha incrementado considerablemente en los últimos años debido al endeudamiento de las familias españolas y el aumento del consumo, lo cual, ha propiciado que las personas requieran créditos para cubrir sus gastos.
Estas entidades a diferencia de los bancos no están controlados por el Banco de España, por tratarse de empresas que actúan como intermediarios entre el banco y los clientes y las firmas que se dedican a la reunificación de deudas, lo que complica la posibilidad de cifrar la cantidad de establecimientos de creditos que existen en el país.
La razón principal por la que hayan incrementado el número de empresas de créditos rápidos, es porque actualmente las familias españolas enfrentan un difícil endeudamiento consecuencia de sus gastos que absorben en muchos casos el 95% de su renta bruta disponible, según datos del Informe de Estabilidad Financiera.
Por otro lado, la forma práctica y sencilla que ofrecen estas entidades para ofrecer sus servicios ha hecho que muchas personas vean los creditos como algo accesible, y no como un procedimiento engorroso y difícil de cumplir. Además, mantienen la confidencialidad de los datos del solicitante y le garantizan el anonimato.
Una de las desventajas podrían ser los intereses, aunque en muchos casos pueden ser competitivos con relación a los bancos tradicionales. Un estudio realizado por Consumidores Eroski señala que una empresa de credito rapidos ofrece creditos de 600 euros a pagar en 25 mensualidades de 30 euros. El cliente a la final termina pagando 750 euros, es decir, 150 más, lo que representa tipo de interes aplicado del 25,56% TAE.