
Los créditos para el consumo son una opción que sin duda trae muchos beneficios, pero que a la vez puede ser un arma de doble filo si no se conocen todos los aspectos relacionados con este instrumento financiero. La razón es que muchas veces nos precipitamos dada la urgencia con la que necesitados adquirir algún bien y nos dejamos llevar por lo “fascinante” que puede llegar a sonar una propuesta crediticia.
Por este motivo, lo importante es que primero te proporcionen toda la información clara y completa del credito en el que estás interesado: modalidades de pago, monto de las mensualidades y, muy especialmente, la variabilidad de los intereses.
Es recomendable que compares las ventajas y desventajas de los diferentes plazos correspondientes a los pagos (por meses y semanas, dependiendo del producto) para poder diferenciar las cantidades fraccionadas y el monto total a pagar una vez finalizado el credito.
Es importante que todos los creditos que se suscriban con alguna entidad bancaria o empresa, sea acordado a través de la firma de un contrato legalmente establecido para evitar inconvenientes a futuro, en el que sus cláusulas estén bien detalladas y explicadas, es especial, todo lo concerniente a los intereses.
Algo que debe tomarse siempre en cuenta es que cada vez que realices un pago del crédito contratado te entreguen un comprobante que certifique tu solvencia, una especie de recibo podría ser. Si domicilias el pago a tu cuenta bancaria, solicita a la empresa que te envíe el recibo de la deducción a tu domicilio o por Internet.