
Si durante el resto del año lo tenemos prácticamente relegado al olvido, en verano, lo primero que hacemos nada más entrar en el coche es encender el aire acondicionado. El uso correcto de este aparato es imprescindible, no sólo para no pasar calor, si no para crear unas condiciones favorables para la conducción.
Por ello, el proveedor de productos para la industria del automóvil Hella, recomienda realizar, al menos, una revisión anual del sistema de climatización de nuestros automóviles. Pasar calor al volante no sólo produce somnolencia y fatiga, condiciones intolerables para la conducción, sino que, un inadecuado mantenimiento del aire, puede provocar empañamiento de los cristales, malos olores e, incluso, alergias.
Todas estas situaciones afectan también al estado de alerta del conductor, que ve cómo disminuye su concentración y aumenta su tiempo de reacción, lo que favorece las posibilidades de accidente del vehículo.
Además, con una revisión al año del sistema de aire acondicionado se optimizará el consumo de energía del automóvil y se verá reducido el gasto de combustible, por lo que, no sólo tu seguridad y salud se verán favorecidas, también lo hará tu bolsillo.
Con la revisión anual y unos simples consejos como: no poner el aire a máxima velocidad, abrir las ventanillas para ayudar en la refrigeración del coche o conectar el sistema al menos una vez a la semana, el conductor tendrá asegurado un aire acondicionado por muchos años.